Mostrando entradas con la etiqueta Sevillistas de Nervión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sevillistas de Nervión. Mostrar todas las entradas

22 de diciembre de 2011

El Grupo de Utrera, dividido

Sevilla es muy muy pequeña. Al final, todo se sabe. Transciende hoy en algún medio que no hay precisamente unión entre los miembros de Sevillista de Nervión. Ésta es una Sociedad Anónima domiciliada en Utrera, constituida con un capital social de 1.650.000 euros el 22 de enero de 2001. Su objeto social, literal, es la explotación de negocios relacionados con el fútbol. Su presidente es Roberto Alés y como vicepresidente figura José Martín Baena, uno de los miembros del Grupo de Utrera. Otras cuatro personas figuran como administradores con el cargo de consejeros delegados: Francisco López Guijarro (Grupo de Utrera), José Gómez Miñán (Grupo de Utrera), José María del Nido Benavente y José Castro Carmona (Grupo de Utrera). La edad media, por tanto, es altísima. 
Ellos controlan el denominado "Paquete Maldito" desde el 28 de septiembre de 2001. Antes de que el pleito llegase al Tribunal Supremo, Sevillistas de Nervión se lo compró al ex presidente Francisco Escobar por 285 millones de pesetas (1,71 millones de euros aprox.). El valor de las acciones era de 225 millones (1.35 millones de euros aprox.)
De esta forma, la "sociedad de los seis notables" pasó a ser el principal accionista del club. Sumando al paquete maldito los títulos que a nivel individual poseían desde el proceso de transformación del club en sociedad anónima, allá por 1992, se puede concluir que manejan más del 30% de la masa accionarial.
El desarrollo de los acontecimientos ha obligado a que se reúnan entre ellos. Nadie se quiere enfrentar a Del Nido, le tienen miedo. Por eso, se mantienen a la expectativa. Creen que el devenir judicial puede hacerles el trabajo, porque es obvio que no les agrada que se ensucie la imagen del club por la sentencia. Llegado el caso, la opción que contemplaban los "Sevillistas de Nervión" era que Pepe Castro fuera presidente, que por otra parte es algo que le correspondería como vicepresiente primero. El problema, que la relación con su cuñado, Guijarro, se ha deteriorado y la tensión se ha multiplicado. Luego estaría la necesaria salida del comité ejecutivo, porque con Vizcaíno, Cruz y Monchi dentro del club la misión de cualquier presidente estaría abocada al fracaso. De eso se encargarían ellos.